La cultura musical peruana

jueves, 18 de abril de 2013

Inundaciones!!

Este es el relato de ese día que tanto temíamos.

Era un martes como otro cualquiera y como se acercaba la fecha de pagar el alquiler pasamos por el banco al volver de casa. Para ir al banco cambiamos la ruta habitual y a mitad de Camp Street vamos por los Promenade Gardens hasta Carmichael Street. Carmichael Street es un de las calles a las que da la "State House of Guyana" o lo que es lo mismo, la residencia del Presidente.

Paseando por la acera de tan ilustre residencia nos llamó la atención el hecho de que el nivel de los canales de esa calle estuviera tan alto, pero tampoco nos preocupó demasiado. Incluso nos permitimos bromear sobre lo que la liada que sería que se le inundara la casa al Presidente, o a nosotros... Todo seguía tranquilo hasta que llegamos a Lamaha Street. Lamaha Street es la paralela a Cowan Street y comparten juntas un canal bastante caudaloso. Cual fue nuestra sorpresa cuando llegamos y vislumbramos el panorama. El canal comenzaba a desbordarse y el nivel no dejaba de subir.

Atacados de los nervios empezamos a correr para llegar a casa y poder salvar las cosas. Siempre somos bastante precavidos y dejamos las cosas con un poco de altura. Marco trabaja en un proyecto de reducción de riesgo de desastres y las inundaciones son el eje principal de ese proyecto, por lo que intentamos aplicar lo que predican. Es un riesgo importante y real dado que Georgetown está por debajo del nivel del mar. Los holandeses construyeron un muro de contención "seawall" y un sistema de canales que impiden que el agua del mar inunde la ciudad, pero en 2005 la temporada húmeda trajo más lluvias de las esperadas, lo que provocó las peores inundaciones de los últimos 100 años. La gente habla de que tuvieron los bajos de las casas inundados durante meses. Los guyaneses por lo general no viven en pisos elevados, por eso los alquileres de bajos son más asequibles.

Tras cruzar nuestra calle empapándonos ya los zapatos llegamos a la casa. La casera, que vive arriba, se había calzado unas botas de pescar y nos abrió enseguida la puerta. La casa esta a un nivel más bajo que la calle, por lo que para cuando llegamos ya teníamos todo el jardín inundado.

Cabe mencionar que los canales son la desembocadura en buena medida de los desagües de las casas y que debido al precario sistema de recogida de basuras, mucha gente tira también sus residuos a los canales. Esto espero que os de una idea del color/ olor que desprendía el agua que estaba a punto de inundar nuestra casa.

Sin darle muchas vueltas nos descalzamos, nos pusimos las chanclas y nos metimos en casa. Cuando entramos empezaba a colarse el agua por la parte de atrás (la de alante tiene un murete de contención que funcionó bastante bien durante un tiempo). Como todo estaba bastante alto sólo nos preocupamos de subirlo un poco más y de llevarnos a casa de la casera en el piso de arriba lo mínimo para sobrevivir esa noche.

Ya una vez arriba nos dedicamos a deleitarnos con el espectáculo. Nuestra calle era un charco de agua y nadie se digno a pasarse por allí. Sólo un señor vestido de policía con un Walkie- talkie se paseaba de arriba a abajo, pero ni bomberos, ni protección civil. Marco trabaja en el tema de las inundaciones con los voluntarios de la "Civil Defense Comission" (voluntarios de protección civil) y la única acción que éstos tomaron al respecto fue enviar un sms a las 23:00h alertando de que había habido un problema en un canal de Kingston y de que podían haber inundaciones. Las inundaciones habían empezado a las 17:00h...

Vista del canal de Cowan Street

Cowan street 1

Cowan Street 2
Cowan Street 3


Entrada al jardín

Jardín


Esa misma noche nos enteramos del motivo. Los canales se regulan con unas compuertas que llaman "Koker" (nombre holandés). Al parecer el operario que tenía que cerrarla se quedó dormido y con la subida de la marea la compuerta se rompió.

El día siguiente fue bastante duro. A bajar a casa y ver el espectáculo sólo lo podía superar una cosa, limpiarlo. Pero nos pusimos manos a la obra y tras un día entero de achicar agua, limpiar lodo de vetetúasaberqué y fregar bien los suelos con desinfectates varios la casa quedó de nuevo habitable.



Limpiamos con el miedo a que la marea volviera a subir esa tarde y se volviera a liar la del día anterior. Nuestras inquietudes no eran en vano, pues estuvimos durante todo el día viendo y leyendo en las noticias como el Ayuntamiento decía que la reparación era cosas del Gobierno y el Gobierno decía lo contrario. El caso es que nadie hacía nada y la compuerta seguía rota... Al final no tuvimos marea y para el día siguiente la compuerta se arregló.

Miedo nos da ahora la temporada de lluvias... Esperemos que no pase nada.

Os dejo el enlace de la noticia en el periódico local "Stabroek News"
http://www.stabroeknews.com/2013/news/stories/03/13/tide-smashes-kingston-koker-door/

domingo, 31 de marzo de 2013

Salimos de Georgetown

Por fin conseguimos salir de Georgetown!!

Hace unos fines de semana Joel, un amigo guyanés, nos invitó a su cumpleaños. Quería hacer algo grande y así aprovechamos que la semana siguiente se iban los Canadienses para celebrar también su despedida. Así que Joel se lo curró mucho y organizó un fin de semana en Bártica, que es un pueblo un poco en el interior.

Quedamos el sábado por la mañana en casa de Joel. Cuando llegamos ya había gente esperando. Nos sentamos a la sombra de un árbol y en seguida llegó Joel con la comida para el fin de semana. Le ayudamos a descargar y mientras tanto llegó el bus que había contratado, así que metimos toda la comida, mochilas, etc. en el bus y empezamos el viaje.

He de reconocer que estaba bastante ilusionado. Después de casi dos meses era la primera vez que salíamos de Georgetown y que tenía ocasión de ver un poco el país. Guyana no es un país que destaque en infraestructura ni en el precio barato de los combustibles y eso hace que desplazarse sea caro, peligroso y lleve un mucho tiempo así que salir suponía una pequeña aventura aunque fuéramos con gente conocida y un grupo grande.


La salida de Georgetown la hicimos por la parte oeste, cruzando el río Demerara. Este río es uno de los muchos ríos amazónicos que desembocan en la costa guyanesa y aunque es enorme, no es el más grande del país. Para cruzar el río tuvimos que usar un puente flotante que mide 6,4km y que cruza el río de una orilla a la otra.

Una vez cruzado el puente pudimos ver los famosos manglares de Guyana, que tantas ONGs y agencias internacionales intentan proteger. En Guyana los manglares tienen una gran importancia, ya que buena parte de la costa se encuentra por debajo del nivel del mar y cuando hay inundaciones los manglares ayudan a contener el agua. Además de los manglares se veían pequeños pueblitos a los dos márgenes de la carretera donde vive gente que probablemente trabaje en la ciudad, pero que no pueda permitirse vivir en ella.

Pero aunque las vistas eran muy interesantes no terminaba de concentrarme en el paisaje. Probablemente se debiera al chalado que teníamos como conductor, que constantemente intentaba adelantar y que era capaz de conseguir que ese pequeño bus acelerase como si de un deportivo se tratase. Hacía tiempo que no tenía esa sensación y lo que más alucinado me tenía era Marco, que justo a mi derecha había conseguido quedarse profundamente dormido!! Bendito don ese que tiene para abstraerse de peligros como ese conductor y quedarse frito.

Tras unas cuantas gotas de sudorr frío llegamos a Parika, un pequeño pueblo a la orilla del río Esequibo, éste sí es el más caudaloso del país, desde el que salen ferries y lanchas hacia el interior, sobre todo a Bartica. Allí aprovechamos para refrescarnos un poco con un poco de agua de coco y ponernos en marcha al embarcadero, donde una lancha motora nos esperaba para llevarnos a Bartica.

La lancha motora era digna de estudiar para cualquier ingeniero. Digamos que era rápida pese a tener el diseño menos aerodinámico del mundo. Hay cajas de zapatos con más aerodinámica que la dichosa barca. Era toda de madera, con un motor bastante potente en la parte trasera. Llenamos la barca entre nosotros, las mochilas y la comida y a mi me tocó ir al frente lo cual fue bastante divertido.

Salida de Parika en el Speed Boat

El Esequibo no es un río tranquilo precisamente y la lancha iba pegando unos botes de miedo con el oleaje. Mientras íbamos remontando el río hacia el interior íbamos viendo pequeñas playitas con alguna barcaza y material de pesca. Probablemente perteneciera a alguna comunidad que viviera a la orilla del río o un poco más hacia dentro. También habían pequeñas islitas, algunas de ellas con casas del algún ricachón/ artista que había decidido construirse una casa allí, en medio de la nada. Todo lo que se veía en la orilla era una vegetación densísima, pura selva. En algunos momentos me venían a la mente imágenes de Apocalipsis Now, cuando Martin Sheen se va adentrando en las selvas de Vietnam con la lancha en busca de un perturbado Marlon Brando.



Y por fin, tras una hora de saltos, crujidos y salpicaduras de agua llegamos a Bartica. Lo primero que vimos era el puerto, con un ferry cargando pasajeros y mercancias, pero esa no era nuestra parada. Seguimos un poco más adelante y a las afueras del pueblo vimos una casa preciosa a la orilla del río, ese era nuestro destino. Llegamos al embarcadero y descargamos todo.

¡La casa era una pasada! Tenía una jardín enorme, una piscina y por dentro era una maravilla. Con dos plantas, 5 habitaciones, cocina y una sala de estar en el primer piso. Perfectamente orientada hacia el río y decorada de manera que parecía que estuvieras realmente en una casa colonial de finales del siglo XIX.

La casita


Allí nos pasamos todo un fin de semana de absoluto descanso y ganduleo. Comiendo, bebiendo, bañándonos en la piscina y hablando todo el fin de semana. El domingo nos acercamos al pueblo, aunque tampoco tenía mucha cosa. Astilleros y muelles abandonados, algunas casas medio derruidas y otras a punto de caerse.

Pasándolo mal en la piscina


Después de un fin de semana de descanso emprendimos el camino de vuelta, esta vez no tan entusmado como a la ida ya que el destino del viaje era Georgetown... Pero habrán más oportunidades de salir. ¡Pronto podré escribir sobre visitas a las comunidades con el proyecto en el que trabajo!

lunes, 4 de marzo de 2013

Mashramani!!

El fin de semana del 23 y 24 de febrero se celebró en Guayana el "Mashramani", o como lo abrevian, "Mash"

Mashramani es un festival anual que conmemora el nacimiento de la República Cooperativa de Guyana en 1970. La palabra Mashramani tiene origen Amerindio (son la población indígena de estas tierras) y significa "la celebración de un trabajo bien hecho". Aprovechando una antigua celebración de la población amerindia decidieron celebrar también el día de la república como un día de exaltación nacional, cosa bastante difícil de hacer en un país con tanto contraste cultural. El resultado es una serie de eventos bañados en música Calypso salida de "Steel Drums" y bailada a ritmo de Soca que termina en un vivo y colorido desfile de disfraces el día 23 de febrero.

Antes que nada aclarar que Mash no es un Carnaval, o al menos nos insistieron mucho con ello. A mi juicio es bastante parecido a mi concepto de Carnaval Brasileño/ Caribeño (concepto basado en la ignorancia más absoluta, pues nunca he estado en ninguno), pero insisten en llamarlo festival. El desfile consiste en grupos de baile con carrozas, bien patrocinados por empresas o ministerios, y termina en el National Park donde se corona a la Reina o el Rey de festival.

Desde Popeyes nos deseaban un feliz Mashramani

Explicado el concepto, paso a relataros mi experiencia personal durante ese fin de semana de ruido, luz, color y gente, sobre todo gente.

Durante la semana previa ya se notaba el ambiente festivo por la calle. Todos los edificios se adornaron de banderas de Guyana siendo los edificios públicos los que más se engalanaron hasta el puntos saturarlos de banderitas a mi juicio. Se organizaron varios eventos, conciertos de Steel Drums, competiciones de Soca y demás actos, aunque no conseguimos llegar a ninguno. Pero el viernes empezaba la recta final con una fiesta brasileña llamada Masharama, que el Ministerio de Turismo decidió organizar en no otro lugar, que la puerta de nuestra oficina. Fue una lástima, pero ese viernes no pudimos ir a trabajar y nos quedamos trabajando desde casa... 

A todo esto, durante la semana recibimos varias ofertas de fiestas para el Mash. La que más nos convenció fue una que Nadine, una compañera de la oficina, nos ofreció. Participar en el desfile del Sindicato de Funcionarios con traje y todo!!! No pudimos resistirnos, pese al ridículo, a apuntarnos y ser parte de la fiesta. Así que el viernes fuimos a la sede del Sindicato a recoger los disfraces y aprender el baile del desfile. Pero cual fue nuestra sorpresa cuando el que nos daba los trajes comentó la hora de llegada. Resulta que había que estar allí a las 6 de la mañana para desayunar juntos y esperar la hora del desfile juntos!!! En ese momento los 3 guiris nos miramos (Marco, Min una chica Coreana que se termina de incorporar y yo) y decidimos que aún no teníamos un sentimiento patrio Guyanés tan fuerte ni arraigado como para pegarnos ese madrugón y decidimos escabullirnos, lo cual no pasó desapercibido por razones más que obvias.

Descartado el tema desfile decidimos ir a la puerta de la oficina a ver qué tal era la famosa fiesta Masharama que nos había impedido ir a trabajar ese día.

La llegada fue curiosa, pues como todo el ocio en este país hacía un ruido que se podía oír kilómetros antes de llegar. Para que os hagáis una idea os diré que estábamos a unos 30m del escenario y nos costaba oírnos en una conversación. Al llegar allí encontramos más gente de la oficina y luego se nos unieron más amigos. Fue una fiesta curiosa. Empezaron bailando y cantando Soca hasta que llego la banda invitada. Un grupo de Brasileños cuya música era mala con avaricia... Al menos las bailarinas que llevaban sabían bailar muy bien Samba.

Tras varias horas allí con chaparrón incluido, decidimos cambiar a una discoteca donde acabaría muriendo la noche.

El sábado era el gran día. Yo estaba emocionadísimo, pues con la cantidad de gente que había por la calle la noche anterior por fin me atrevía a sacar la cámara y echar unas fotos. Como aclaración decir que Georgetown no es ni de lejos la ciudad más segura de la zona. Ya conocemos varios casos de asaltos, algunos con pistola, y preferimos no tentar a la suerte y salir con lo mínimo. El caso es que cogí la cámara pero listo de mi, no me había preocupado de cargar la batería. Marco por suerte fue más previsor y gracias a sus fotos puedo ilustrar esta entrada. 

Nos levantamos no muy temprano, no os voy a engañar, y tuvimos bastante suerte pues llovió por la mañana y retrasó bastante los desfiles. Al salir, la hija de la casera y una amiga suya salían hacia el desfile ataviadas para la ocasión con un traje patrocinado por "Carib, the Caribbean Beer". La casera las iba a acercar en coche y se ofreció a acercarnos, así que nos fuimos con ellas. 


La calle era una locura de gente, colores y música. Las carrozas iban decoradas y la gente bailaba al paso de la música. Cada grupo lleva una carroza con su propia música por lo que en algunos momentos era un caos de sonidos que venían de muchos sitios distintos.

Desfile Carib
Desfile de la Compañía de Bauxita de Guyana
 


 Los bailes son para dedicarles una entrada a parte. Como veréis en las fotos y vídeos consisten en colocar el trasero en la parte delantera de otra persona y menear las caderas, y por ende el trasero, en cualquier postura imaginable. Resulta bastante violento cuando esto te pasa a ti en una discoteca, pero al cabo del tiempo terminas asumiendo y percatándote de que es la manera de bailar aquí...

Baile
 
Baile entre 3




Tras varias horas de desfile y de música contactamos con unos amigos que tenían un amigo haciendo barbacoa y vendiendo bebidas. Nos juntamos con ellos para cenar y tomar algo y nos perdimos el final del desfile en el National Park, pero valió la pena. Terminamos la noche, como no, cantando en un bar que sin previo aviso se convirtió en un Karaoke. 

Tras la locura del fin de semana el domingo fue un día de relax más que necesario. Había que recuperar para poder hacer frente a la semana que se venía encima.

Pronto contaré un poco más sobre el país, pero sobre todo de Georgetown. Es una ciudad curiosa en muchos aspectos, pero el que más me llama la atención es la diversidad cultural, y esa diversidad cultural fue la que me hizo pensar que quizás Mash no es tanto una celebración de exaltación nacional. Hablando siempre desde la perspectiva de un recién llegado, me pareció una fiesta con muchas raíces africanas de la que participaba prácticamente la población negra. Pese a tomar su nombre de una palabra amerindia no se apreciaban a muchos amerindios siendo parte de la fiesta, ni siquiera a muchos indios o chinos. Digo esto desde la ignorancia que aún tengo con respecto a este país, quede dicho y bien claro. Como digo abordaré el tema de la diversidad cultural y religiosa más adelante. 

Quería aprovechar para disculparme por estar escribiendo tan poco. Por desgracia es muy caro moverse en este país por lo que no hemos salido aún de Georgetown y el trabajo va muy despacio aún como para contar cosas interesantes. Aún así ya hay viajes planificados en la agenda que darán para relatar unas cuantas aventuras!


sábado, 2 de febrero de 2013

Una nueva aventura

Para las personas a las que les pille de sorpresa la reapertura de este blog justificarla por el hecho de que vuelvo a estar en la otra punta. Esta vez desde sudamérica, al inició del Amazonas en Guyana, la que fue colonia británica. Surgió la oportunidad de trabajar con NNUU y tras meditarlo mucho decidí embarcarme en esta nueva aventura allende el Atlántico.

Del viaje contaré poco. Largo y estresante (casi pierdo el enlace en París por un retraso en Valencia, el cual provocó que mi maleta llegara un día más tarde que yo). Tuvimos el ya clásico encuentro con el oficial de aduana en EEUU preguntándome por qué iba a Guyana, etc... Poco que decir hasta que empezó el descenso al aeropuerto de Guyana. No tenía ventanilla, pero mirando a la más cercana no veía más que selva. El aeropuerto se encuentra a unos 40km de Georgetown, la capital, y creedme cuando os digo que está en medio de la selva.

En el aeropuerto me esperaba Ewan, que me acercó a mi nueva casa tras reclamar la maleta dichosa. Ewan lleva temas de logística en la oficina y estuvo buena parte del viaje contándome cosas del país. Me enseñó el estadio donde se juega al Cricket y al Fútbol, me habló sobre los buenos rones Guyaneses y con una tras una agradable charla llegamos a mi nueva casa.

La casa no es excesivamente grande, pero es muy acogedora. Nos pasamos buena parte del tiempo en el jardín ya que la temperatura es bastante alta y en el jardín corre una brisa muy agradable. Cuando cae la noche toca embadurnarse en repelente pues los mosquitos acuden a nosotros como buena carnaza que somos. Luego por la noche, los pájaros se vuelven como locos a piar, sobre todo un loro que tienen nuestros vecinos que suena como un niño quejándose. Es bastante entretenido cuando te acostumbras y consigues dormir.


Loro Cantor
Entrada a Casa
Mesita del Jardín
Vista a la calle Cowan

Con las prisas no tuve tiempo de despedirme de mucha gente, pero aquellos de los que me despedí o con los que pude hablar sabéis que a los pocos días de llegar tenía mi primer evento guyanés, un bodorrio!! Tanto Marco, mi compi de piso, como yo coincidimos en que fue curiosa. A mi me recordó un poco a las bodas de las películas estadounidenses. Llegamos puntuales a unos jardines preciosos que hay en el centro de la ciudad muy bien decorados con flores, y ambientado con música. Ahí estuvimos más de una hora esperando a que la novia llegara, por lo visto la primera tradición guyanesa. Tras llegar la novia, el pastor empezó su show. Y digo show porque así fue, desde damas de honor convertidas en Whitney Houston cantando a el pastor haciendo el curso prematrimonial en vivo y delante todo el mundo. Se permitió darle al novio un par de consejos sobre sexo del estilo "sé detallista durante el día y ella lo será durante las noches" o "un hombre que pega a una mujer no es un hombre, es un cobarde"...

Tras los anillos, beso y fotos por el jardín tocaba el convite. Con tanta espera a la novia se había abierto el apetito y apetecía por lo menos tomar algo de bebercio. Pero oh sorpresa! Quedaba el final de la ceremonia. Entrados los novios lo primero que hicieron fue cortar la tarta, tarta que comimos dos días después en la oficina (ni Marco ni yo terminamos de entender eso) Pero lo mejor estaba por venir. Nombraron un MC (Maestro de Ceremonias) que se dedicó a poner audios donde la gente dedicaba unas palabras a los novios con música. Luego más damas de honor cantoras y brindis de un montón de gente que salió a pronunciar discursos, algunos con dramón y lagrimones, muy dentro del show. Brindaríamos como 8 veces antes de comer nada. Tras todo esto quedó finalizada la ceremonia y procedimos a la cena. Fue un buffet sencillito, que puede que llevará algo de regalo ya que unos cuantos de la oficina enfermamos días después. Tras la cena, bebercio y baile, aunque fue un poco triste... La gente se fue muy temprano, sólo aguantamos los de la oficina hasta el final que resultó ser a las 23:00h y con los novios ya en casa desde hacía un rato. Como he dicho antes, curiosa.

Equipo UNV (falta la novia)

Salón de Bodas

Mesa Principal

La oficina del PNUD dándolo todo hasta el final.


De momento prefiero no contaros mucho de la ciudad ni del trabajo, ya que aún estoy aterrizando y no quiero dejarme llevar por primeras impresiones. Habrá tiempo para dedicarle entradas tanto a la ciudad como al programa. Como buenos voluntarios, el sábado también nos prestamos a lavar coches y así recaudar fondos para una organización local que trabaja con niños. 

Volunteering everywhere!


La semana pasada ya hubo crisis alimentaria. Como decía varios de la oficina enfermamos, aunque yo dudo bastante que fuera cosa de la boda. En mi caso me pegó bien fuerte, con fiebre alta y pasándolo bastante mal... Por suerte y tras visitar el hospital (toda una experiencia) ya estoy como nuevo. Probablemente fueran tomates o lechuga mal lavada, ¿quién sabe?. Lo que es seguro es que a partir de ahora cuidaré un poco más lo que como, porque como ya decían en el antiguo reino de Castilla, tierra en la que nació la lengua castellana "como te de una miaja de apechujque, la roscas!"


jueves, 16 de abril de 2009

Clausura (por ahora)

Hola de nuevo:

Ya hace bastante tiempo desde mi última entrada y he de decir que tampoco he estado tan ocupado como para no escribir en tanto tiempo. Quizás sea esta falta de ocupación y por lo tanto de anécdotas la que no me inspira para escribir. Desde que llegué he estado haciendo cosas, pero imagino que no me sorprenden ya tanto como las que hacía por Guate.

Deciros que me fui a skiar un día. Por lo menos me pude quitar el mono. También he estado estudiando y de momento ha ido también bastante bien ya que lo llevo todo aprobado. Esperemos que siga así y termine en junio...

Conseguí que se aficionen a la escalada algunos amiguetes de clase y de vez en cuando nos colgamos del búlder nuevo que nos han puesto a la entrada de la escuela. Desde aquí invito a Mocholo a que se compre unos gatos de una vez por todas. No es que ninguno seamos spiderman, pero nos reímos bastante.

En los scouts me van mareando para que les ayude de vez en cuando, porque lo cierto es que no somos mucha gente y si que hay muchos chavales. De momento me voy con ellos al campamento de Pascua este fin de semana.

En fallas aproveché para escaparme unos días a Italia y lo pasé muy bien. Aprovechando que estaba por allí también fui a ver a la chalada de San en Bolonia y sus artes culinarias. Espero que para el final del Erasmus al menos haya aprendido a hervir pasta...

Poco más la verdad. Intentando hacer muchas cosas pero haciendo poco. Todavía me queda gente por ver después de Guate! La idea es ir solucionando ese problema poco a poco, estudiando y volviendo a la rutina en la que creo que ya estoy casi del todo metido.

Por último quería informar de la clausura por el momento de este blog. Se cerrará hasta la próxima vez que me vaya a la otra punta. De momento para contar la rutina diaria de por aquí he creado un nuevo blog: www.vueltasalacabeza.blogspot.com. La encuesta no ha tenido una abrumadora participación, pero las estadísticas dicen que al menos hay alguien que quiere que siga escribiendo de vez en cuando. Os invito a visitarla y a leer las tonterías que vaya poniendo. Por supuesto que se agradeceran comentarios...

Un saludo a todos y nos leemos la próxima vez que esté en La otra punta.

martes, 3 de marzo de 2009

Bis

Llevo tiempo queriendo escribir una entrada residual, para que algunos de los que os habeis quedado en la otra punta sigais sabiendo algo de mi, pero lo cierto es que me comunico bastante con vosotros por email. Voya contar lo que fue mi regreso y los duros primeros días.

La vuelta fue un grandísimo caos. Empezó ya mal, porque por algún error que se ve que tuvo la mujer de la agencia que me vendió el billete, resultaba que no tenía derecho a los kilos que ella me dijo. Como evidentemente me pasaba me tocó pagar el recargo de $50 que no me hizo ninguna gracia.

Luego tomé el primer vuelo de Guatemala a Houston. El vuelo fue tranquilo y conocí a Neto. Era un chico que había estudiado bellas artes, pero que trabajaba con su padre en una ONG que su padre había fundado. Un tipo peculiar con ideas muy interesantes. Me hizo el viaje muy ameno hablando de todo aquello que poco a poco iba dejando atrás.

En esos momentos no me daba cuenta de que de verdad iba a tardar un largo tiempo en volver. Para mi era como si me fuera a ver a la familia y luego fuera a volver. Con el tiempo en Valencia he comenzado a asumir que tardaré un tiempito en volver...

En Houston me pasé buena parte de mi estancia (tenía 5 horas entre vuelo y vuelo) con Neto. Se conocía todo el aeropuerto y me dió una visita turística. Trenecito para arriba, trenecito para abajo llegamos hasta a la zona de los militares. También me enseñó unos teléfonos de cortesía de Continental Airlines que te permiten llamar a cualquier lugar de manera gratuita para decr a la gente que te espera si te han retrasado el vuelo. Una grandísima idea que aproveché aunque en ese momento no había retraso.

Aproveché para llamar a mi madre, llamada que casi le cuesta una bonita multa por ir hablando por teléfono y manejando. Luego estuve leyendo un rato, ya que Neto ya había agarrado su vuelo y finalmente me puse a buscar mi vuelo en las pantallas. Descubrí que se había retrasado una hora y media y por lo tanto perdía el siguiente vuelo a Valencia.

Me fui corriendo al mostrador de Air France y pregunté si había alguna solución. La chica que me atendió tenía cara de latina y nombre de latina pero yo me aventuré a hablarle en inglés. Es parte de mi teoría de que si estoy en un país que no es el mío debo presuponer que no hablan castellano. La chica evidentemente se dió cuenta enseguida de yo no era gringo. No por mi inglés, que según dicen por ahí es bueno, si no porque no era muy fluido. Al final cuando vio donde terminaba mi vuelo intuyó de donde era y me empezó a hablar castellano.

Al final me hicieron la de Willie Fog. De Houston a Amsterdam, de Amsterdam a Barcelona y de Barcelona a Valencia. Para colmo el vuelo a Amsterdam salía 10 minutos después de que me dieran el billete por lo que no pude volver a los preciosos teléfonos de Continental para avisar. Mandé un mensajito y me subí al avión.

El avión no voy a decir que fuera malo, pero si era muchísimo peor que con el que crucé el Atlántico a la ida. Los asientos no eran tan cómodos y las teles no eran individuales... menudo lujo el de la ida. Para colmo las películas sólo estaban en versión original y dobladas al holandés. Como mi holandés leído no es como desearía tenía que intentar pillar las cosas en inglés. Me vi un par de capítulos de "Los Simpson" y de "Me llamo Earl". No fue mal, lo entendía bastante bien, pero pasada una hora y media ya no tenía ganas de seguir concentrado mientras veía la tele, acto que habitualmente es algo más placentero.

Leyendo, durmiendo un poco y escuchando música llegamos a Amsterdam. Menuda diferencia de aeropuerto. Aquí no había que hacer colas interminables para que te preguntaran cosas como "¿Tú qué hacías en Guatemala?" o te sacaran fotos por si en un futuro cometías un delito. Aquí era todo bastante diferente. Gente bastante amable, pese a haber nacido en España y la teoría de Mocholo sobre el odio de los holandeses a este tipo de gente... Pero lo que más me impactó fueron las bandejas para pasar las pertenencias por el scanner. ¡Eran de colores! Después de venir del creativo e imagintivo estado de Texas, donde lo más bonito que tenían era una cabeza de algún animal colgada en el bar, me encuentro ésto que parece que no pero me sacó una sonrisa.

No pasé mucho tiempo en ese país. Menos mal, porque el clima aquel deprime al más alegre. Entiendo las bandejas de colores, por algún lado tendrán que animarse. En seguida agarré mi vuelo a Barcelona. Que extraño era, después de cuatro meses y medio iba a pisar suelo de España, sin contar el de la embajada en Guate claro.

El vuelo a Barcelona cortito. Nada más bajar lo primero encendí el teléfono de aquí y llamé para confirmar que todo iba bien y decir la hora a la que llegaría. Tenía casi tres horas, pero viajaba con Iberia y ellos se encargarían de que no fueran tranquilas.

Estaba leyendo en la puerta de embarque cuando me llama un teléfono desconocido. Por lo visto mi maleta estaba en la cinta del vuelo de Amsterdam porque había perdido la etiqueta. Me fui corriendo a la chica de información y le comenté mi problems. En teoría tenía que volver a facturarla, pero si lo hacía seguramente perdería el siguiente vuelo y a saber cuándo salía de Barcelona. No sé si fue la cara de cansado, las pintas, el olor que desprendía, los km del viaje, o las 24h de viaje seguido, pero la chica se apiadó de mi. Llamó a una conocida que tenía en facturación y consiguieron facturarla sin que yo saliera y me dijo que estaba todo arreglado, que no me preocupara. Yo le di mil gracias porque no os imaginais las ganas que tenía de llegar ya a un sitio del que no me fuera a mover. Conseguí tomar el avión y poner rumbo a Valencia, por fin!

A todo esto en la puerta de embarque me percaté que todos los que volaban conmigo eran italianos. No sé si sería el día de "si eres italiano vuela gratis con Iberia hoy" pero encima no viajaban juntos en plan congreso porque no se conocían entre ellos.

El avión era chiquito, de los de hélices. Daba lo mismo, con llegar de una vez por todas. La pobre chica italiana que llevaba al lado debía de estar cagándose en todo, porque a esas alturas, iba camino de las 26h de viaje, mi olor corporal no era muy agradable.

Después de una horita de vuelo por la costa, muy bonitas vistas por cierto, llegamos por fin a Valencia. No me había ido mucho tiempo pero aún así veía diferencias. Por el puente del jamonero ya pasaban coches y justo abajo habían empezado a construir unos de esos monstruos megalíticos que tanto nos gustan aquí para aparentar que vivimos en una ciudad fantástica cuando luego no te puedes ni permitir viajar en metro. Por lo que oí luego es una pista de tenis para albergar algún open o algo así. No tengo mucha idea pero en Valencia ya sabeis, "sempre lo millos de lo millor". Se que está mal dicho en Valenciano, pero es seguramente como lo diría cualquier políticucho.

Al llegar me encontré la última sorpresa. Ninguna de mis dos maletas había llegado... Pero ahora ya me daba igual. Aunque tuviera que salir a la calle en calzoncillos al día siguiente, ya se habían terminado mis 26h de viaje.

Al salir me encontré una comitiva que para nada me esperaba. Estaban mis padres y mi hermana, pero además estaba Sara, Jorge, Tomás, Lucía y Mocholo. ¡Encima llevaban pancartas! Como os podeis imaginar los que le conozcais siendo la pancarta de Jorge, tampoco se podía esperar mucho más. Lo que cuenta es la intención y lo pobre se esfuerza, aunque no lo parezca...


























Lo primero fue tomarme una cerveza decente con gente a la que tanto había extrañado estos meses y luego ir a casa a ducharme visto mi olor y mi cara de zombie. La maleta apareció esa tarde a las 7 y la otra la trajeron a casa al día siguiente.





La primera semana fue fantástica. Reencuentros y muchas caras a las que echaba de menos. En esos momentos embriagado con el cariño de los reencuentros no te das cuenta de todo lo que dejas. La gente, el país el trabajo, la vida...

La siguiente semana ya fue más dura. Fue un tortazo con la realidad. Empezar a asumir que mi vida había cambiado radicalmente en cuestión de horas. Volver a ver las caras que tanto me deprime ver en el mismo lugar año tras año. Asumir que dejaba un trabajo que me apasionaba para volver a estudiar una carrera que cada vez me desmotiva más. Fue una semana dura y para colmo me enteré que la semana siguiente ya tenía mi primer examen.

Era mi prueba de fuego. Necesitaba aprobarlo para motivarme un poco. Como no era una asignatura que ya me había estudiado antes y eso siempre desmotiva, pero vi que las cosas no tenían porque ir mal. Estudiar y ver que entendía cosas, unido a mis ganas de volver a irme y por lo tanto la necesidad de terminar ya, me fue motivando poco a poco. La conclusión fue que el examen no salió tan mal. Aún no sé la nota pero tengo confianza en haberla aprobado.

Y hasta aquí mi vida. La vuelta a la realidad del sueño que fue Guatemala. El proyecto cada vez toma mejor forma y es una de las cosas que más me motivan. Tengo un montón de ganas de meterme a tope con él y recordar tantos grandes momentos allá con esa gente que quedaron en la otra punta. La oficina, los viajes, Xela y la gente con la que compartí esos lugares. Ojalá no tarde mucho en volver.

Aunque hablo bastante con vosotros, cuesta olvidaros. ¡Un abrazo a todos!

PD: Dejo una encuesta para que digais si debo seguir escribiendo o cerrar el blog hasta que me vaya a otro lugar. Vosotros decidís. Se aceptan también email y comentarios, pero participad en la encuesta.

domingo, 8 de febrero de 2009

Fin

Todo lo bueno tiene su final y este es el final de mi aventura en tan lejanas tierras. Aquí dejo grandes experiencias, amigos y momentos inolvidables. Me alegra haberos hecho partícipes de todo esto a través de estos interminables relatos.

Me encantaría haber escrito antes sobre los últimos días aquí, pero os aseguro que me ha sido imposible. He intentado exprimir las horas para terminar mi trabajo (hasta jornadas de 12 maratonianas horas en la oficina) y para poder despedirme como quería de mucha gente, aunque a veces no ha sido suficiente.

La última vez que escribí fue después de mi subida al Tajumulco. Aquella vez me tocó subirme sólo para arriba, ya que no encontré a nadie que me acompañara. Por suerte la semana siguiente comenzó a llegar la "mara" a Xela. Por fin Josh y Lisa volvían de vacaciones. Claudia ya andaba por la ciudad y Eva había vuelto de Francia para quedarse a vivir con Bayron!!!

Elregreso de Eva fue algo que me animó muchísimo. Se había decidido a volver para quedarse a vivir. Quedamos en el cuartito para vernos todos juntos, ya que aunque hacía tres meses que no veía a Eva, también hacía bastante que no veía al resto. Cuando la encontré le caía el lagrimón por volver a vernos en Xela y en el cuartito a todos otra vez...

Esa noche hablamos largo y tendido y quedamos para la subir el Santa María el fin de semana. Es el volcán que se ve desde cualquier lugar de la ciudad. Llevaba tanto tiempo viéndolo que no quería irme sin subirlo. Paralelamente a todo esto, yo ya había comenzado mi maratón de trabajo. Iba a contrareloj para entregar cosas y apenas tenía una semana y media para poner en claro cuatro meses de visitas, ideas y muchos nuevos conceptos sobre desarrollo y agronomía que desconocía hasta mi llegada aquí.

Las cosas se ponían compicadas por determinados factores pero por suerte volvía a tener a la gente con la que me sentía tan a gusto en Xela. Por si no fuera suficiente aún conocía a más gente que me ayudaría a que esos días tan complicados lo fueran un poco menos y como no seguía teniendo mis apoyos desde Europa.

El viernes siguiente quedé con Eva y Bayron en el cuartito otra vez. Había un montón de gente que no conocía de nada sentados con ellos. Por lo visto Bayron los había conocido en una fiesta y había quedado con ellos. Eran un grupo de gringas y unos argentinos muy peculiares. Ahí conocí a Rebekah, que en el poco tiempo que he tenido de compartir con ella se ha convertido en una muy buena amiga, pese a ser gringa jajaja.

Al día siguiente subimos el volcán. No me extenderé tanto como con el Tajumulco pero vale la pena destacar que aunque fue más larga la subida este no fue ni la mitad de exigente. Desde la cima se veía una bonita panorámica de Xela, la cordillera de volcanes y, si no hubiera sido por la puñeteras nubes, el cráter del santiaguito con sus erupciones.



Las semana siguiente fue un absoluto estrés. Algunos días se me hacían eternos en la oficina. Entraba a las 8 de la mañana y salía a las 8 de la noche, pero cada vez el trabajo iba tomando mejor forma. Al salir del trabajo iba quedando con la gente, pues en cuanto presentara el trabajo quería irme al lago otra vez y descansar unos días antes de volver al viejo continente.

El jueves José Manuel tuvo un detallazo invitando a los jóvenes de la oficina a una cena en su casa para despedirme. Vinieron todos menos mis grandes compatriotas y la verdad es que estuvo genial. Muchas risas y carne a la parrilla, un buen momento de distensión.

Vino bien ese momento de relajación con amigos, ya que el viernes era la fecha de mi presentación a Alejandro. Cuatro meses de trabajo que esperaba le gustase. La verdad es que terminó muy contento con el trabajo y sólo me matizo un par de detalles. Estaba muy contento y hablamos de presentarlo al resto de la oficina el lunes.

Así nos plantamos en el fin de semana pasado. Me encontraba en casa sólo, aún no sé por qué, y José Manuel me ofreció ir a la feria de la Candelaria en Jacal. Me apetecía despedirme bien de él y vi una buena ocasión, además me encanta Jacal y en fiestas prometía. Fue un largo viaje que mereció la pena. Como siempre sus padres se portaron de maravilla conmigo y con Joseph, que también nos acompañó. Allí asistimos a un "palenque" que es una pelea de gallos, un baile vaquero y como no, visitamos una cantina hasta bien tarde. Lo del palenque fue una experiencia curiosa, pero esperaba que fuera menos cruel la verdad.

El fin de semana estuvo de maravilla, con el río azul muy azul y los bonitos alrededores de Jacal. El domingo intentamos volver por el camino de Todos Santos, que es increíble igual que el pueblo, pero un imprevisto nos hizo regresar a Jacal y dejar a José Manuel. Lo siento...





El lunes era mi presentación al resto de la oficina. Invité a Eva también porque le interesaba el tema para el proyecto que lleva entre manos con Bayron y porque estaba seguro que tenía mucho que aportar. Vinieron todos menos José Manuel, que estaba en Jacal, y mis queridos compatriotas que a día de hoy aún no sé dónde estaban. Las aportacione fueron de gran ayuda y me serán muy útiles en el documento final.

Así nos plantamos en el martes. Yo ya no tenía más que preparar las cosas para mi vuelta y asistir al almuerzo de despedida. Mis queridos compatriotas ya habían aparecido, pero decidieron que no valía la pena asistir al almuerzo, por lo que vinieron Liseth, Alejandro, Joseph y José Manuel. Estos almuerzo suelen ser muy divertidos y éste no fue menos. Hablamos largo y tendido sobre la oficina, el tiempo que he pasado aquí, Guatemala y sobre los "hobbits" que vinieron y los que están por venir. Siempre con mucho humor de todo.



El miércoles salí para el lago. Dos días en Panajachel, uno en San Pedro y otro en San Marcos. Ese era el plan inicial, pero luego varió un poco. Estuve los dos días en Pana, pero temporada baja y entre semana pues no había ni Cristo allí. Así que me fui a San Pedro.






Aquello estaba más animado con los hippies de siempre. Estuve un día de relax y tomando el Sol en el que conocí a algunas personas y me encontré a algunas ya conocidas. Al día siguiente vino Rebekah, que tenía su "fin de semana gratis". Como vino un poco enferma de la tripa no nos fuimos a San Marcos, ya que había que ir en lancha. De todas maneras San Pedro estaba muy tranquilo y en los siguientes día pudimos tomar el Sol y bañarnos.


Y así nos plantamos en el día de hoy. Estoy en Guate escribiendo la que pensaba que sería mi última entrada del blog. No va a serlo porque como muy bien me ha argumentado alguien, para determinados lectores estaré escribiendo desde la otra punta cuando lo haga en Valencia.

Unos días más que complicados estos últimos. Dejo grandes amistades que espero perduren pese al tiempo y la distancia. Espero que todos esos proyectos, tanto personales como profesionales salgan adelante y la próxima vez que venga a Guate pueda verlos. Proyectos como el de José Manuel y Flor con Gabriel, como Pachamama Travel Tours de Evita, Bayron y Josh, como el Infi con los tres mosqueteros, XelaGrooves y sus manifestaciones artísticas, casa N´oj y tantos otros por parte de tanta otra gente. Ojalá todos vayan de maravilla.

Desde la última entrada desde Guate me gustaría agradecer a gente como José Manuel, Flor, Bayron, Claudia, Evita, Josh, Lisa, Rebekah "pinche gringa", Oscar, Carlos, Boni, Pedro , Javier y tantos otros que seguro olvido en este momento pero que no son menos importantes. Muchas gracias a todos por hacer que la distancia de la familia y amigos, que a veces es tan difícil de llevar, se quedará en una nimiedad. Gracias por hacer Xela un bonito lugar para vivir y por tantos recuerdos que quedan.


PD: Os dejo el video del himno de Xela, que es bien bonito.